Ubicado en una zona inmejorable empezando por su nombre, el pueblo de Villamiel es un lugar en el que predomina la miel de castaño debido a su numerosa floración.
Ésta es extraída artesanalmente, es natural y su sabor es insuperable.
La recolecta se hace dos veces al año. Una en primavera que nos ofrece una miel de color claro gracias a la floración de los brezos y otra en otoño, de color oscuro y de un sabor muy peculiar que proviene de los castaños. La miel de castaño destaca por su contenido energético y antioxidante, pero también por su composición nutricional.
EL APICULTOR
Mi nombre es Alberto Valiente. Villamelano de nacimiento, inicié esta andadura en 2016 por afición. Comencé con diez colmenas y ahora, con más de ochenta, seguimos haciendo la transhumancia apícola sin mecanizar.